Cámaras térmicas

Cámaras térmicas
Todos los cuerpos emiten cierta cantidad de radiación (en forma infrarroja) en función de su temperatura. A mayor temperatura, mayor emisión de radiación.

Las imágenes visualizan en una pantalla, y tienden a ser monocromáticas, porque se utiliza un sólo tipo de sensor que percibe una particular longitud de onda infrarroja. Muestran las áreas más calientes de un cuerpo en blanco, las menos en negro, y con matices grises los grados de temperatura intermedios entre los límites térmicos.

Por esta razón este tipo de cámaras son utilizadas en seguridad y vigilancia ya que permiten detectar fácilmente objetos calientes, en entornos de escasa luz.

Las cámaras de infrarrojos pueden ser activas, y emitir un haz de luz infrarroja para ofrecer como resultado imágenes iluminadas en la más absoluta oscuridad.

Las cámaras pasivas o termográficas, solo detectan las radiaciones infrarrojas que emite cada cuerpo, por lo que son idóneas para rastrear gente en áreas donde es difícil verlos (de noche, humo o niebla), encontrar rastros recientes de alguien que ha dejado un lugar, seguir un coche en particular, ver rastros de humedad en ciertas superficies, inspección de elementos industriales, etc.